El gobierno de Unitat d’Aran en el Conselh Generau d’Aran sigue impulsando políticas que ponen en el centro la protección del territorio y la gestión responsable de nuestros recursos naturales. En este ámbito, el Plan Estratégico de gestión sostenible del régimen de fuego en la Val d’Aran se consolida como un instrumento clave para adaptar nuestras montañas a los nuevos retos climáticos y garantizar su preservación a largo plazo.
Este plan, aprobado por unanimidad, tiene como objetivo principal regenerar los pastos, realizar el control de la proliferación de arbustos y evitar la homogeneización del paisaje, factores que incrementan el riesgo de incendios. A través de una metodología referente en Europa, se propone una nueva forma de comprender el uso del fuego: no como una amenaza, sino como un instrumento de gestión planificada, vigilada y al servicio del plan común. Se trata de un modelo trabajado de forma transversal con los distintos actores del territorio, que permite actuar de forma preventiva y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incendios.
Con la llegada de la primavera, este plan se hace visible sobre el terreno, con acciones concretas como las cremas controladas que se llevan a cabo en diferentes zonas del Valle de Aran, como las últimas cremas llevadas a cabo en los entornos de Arties y Gessa o en otras áreas ya gestionadas anteriormente. Estas acciones, siempre supervisadas por el cuerpo de Pompièrs y Emergencias del Valle de Aran, y por equipos técnicos especializados, se realizan sobre estrictos criterios de seguridad y respeto ambiental, garantizando que no afectan a especies protegidas y que contribuyen a mejorar la biodiversidad y la salud de los ecosistemas.
Lejos de ser intervenciones agresivas, estas cremas forman parte de una estrategia diseñada con cuidado para reducir la carga de combustible en los bosques, prevenir grandes incendios e incendios de sexta generación y favorecer un paisaje más diverso y resiliente. Este plan se completa con otras iniciativas impulsadas por Unitat d’Aran, como la gestión forestal o los proyectos relacionados con la sostenibilidad y la transición energética, reforzando un modelo de territorio que apuesta por el equilibrio entre actividad humana y entorno natural.
El Plan Estratégico de gestión del fuego protege el presente y el futuro de Aran, consolidando un modelo de gestión reconocido y estudiado a nivel europeo. Un compromiso claro con el territorio que demuestra que, desde el conocimiento, la planificación y la acción pública, es posible cuidar nuestras montañas y garantizar su preservación por las próximas generaciones.

